miércoles, 1 de febrero de 2012

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El Ahora y El Mañana se deben a nuestras elecciones pasadas y presentes.

Hace meses que no escribo nada... Hace unos días me di cuenta de que este blog cumplirá pronto cuatro años. No es poco. Empezó como un entretenimiento y, a pesar de las propuestas que me han hecho para pasar a algo más formal y serio, lo que sinceramente agradezco, quiero que siga siendo eso, un entretenimiento con el que pueda compartir tanto despertares en mí misma como en cualquier ámbito que concierna a lo humano.
La vida no es una meta, sino un camino.  La ilusión por los sueños se mantiene hasta que se hacen realidad y empiezan a aparecer otros. Podríamos hablar de la insatisfacción continua del ser humano pero creo, a su vez, que esa insatisfacción es la que nos empuja a seguir creciendo, a no estancarnos.
 A mi parecer el problema no está en el anhelo, sino en perder la perspectiva histórica. De dónde vengo, qué he recorrido y recogido por el camino andado. Qué recuerdos hermosos me alientan y cuáles tan dolorosos han dejado en mí la impronta que me garantice mirar y remirar ante cualquier cosa que me suponga un riesgo de encontrarme con lo mismo..  Dónde estoy ahora se comprende si uno mira atrás y ve el camino recorrido. Esto facilita algo. Si el sueño es la base de la motivación, la conciencia -el darse cuenta- es la base de la libertad de elección.

Leí el otro día una frase anónima, de esas muchas que circulan ahora por la red, que me pareció de lo más elocuente. "Si te das cuenta de que vas por el camino equivocado, no te compadezcas de ti mismo y date la vuelta".  Duele mirar el esfuerzo hecho, sentir el cansancio, el sufrimiento atravesado y llegar a un sitio que ves que no es lo que esperabas ni lo que buscabas. Y la cantidad de dolor es directamente proporcional a la cantidad de ilusión. Lo más habitual es echarle la culpa al objeto, a la persona por no ser lo que esperábamos o queríamos. Pero, las cosas son como son, cada persona es como es y si bien la mayoría de las corrientes terapéuticas invita a expresar esas emociones apropiándoselas uno mismo "esperaba otra cosa, me siento decepcionado/a", el siguiente paso es poner delante algo que todo ser humano no debería olvidar nunca que tiene: la libertad de elección.

 Decir las cosas genera una reacción, un cambio en la otra persona o en el entorno, sea a modo positivo (haciendo algún movimiento para que esa decepción desaparezca), sea mediante una agresión y un rechazo -activo o pasivo-. Ambas cosas nos van a facilitar la toma de decisiones.

Freud y los psicoanalistas dan importancia a cualquier palabra que se dice, cualquier gesto incontrolado, a eso a lo que solemos decir: "No era yo.... estaba fuera de mí". "Me pillaste en mal momento" considerando esto como una de las muestras más genuinas de la persona. Vendemos la imagen acicalada a los demás, pero es en los momentos en los que perdemos el control cuando aparece nuestra parte oscura y lo que intentamos esconder.

¿Para qué hago alusión a todo esto? El fin es hacer una apología de la Consciencia. Conocer mi parte oscura (sus motivaciones y consecuencias) me ayuda a poder suavizar su efecto, a poder frenarla, a pedir perdón cuando he hecho daño, a responsabilizarme de mis errores...Y, una vez más, a continuar el camino en la dirección que decida con algo más en mi bagaje de experiencias. y algo menos de lastre (culpas, situaciones inconclusas, y remordimientos) en mi corazón y en mi memoria.

Dicen que todos en esta vida tenemos que pasar por una etapa de soledad para darnos cuenta de lo que realmente hay en nosotros mismos. "La noche oscura del alma"  de San Juan de la Cruz, podría valernos como alegoría. Y es en esa etapa de parón, de contacto con uno mismo, cuando se puede  alcanzar a ver qué es lo que realmente se quiere en esta vida y qué no, desechar sucedáneos y tomar el camino que nos conduzca a ello.
Y por enlazar todo. Salir corriendo cuando algo nos duele y nos decepciona no sólo, con toda seguridad,  nos lleva a volver a tropezarnos con lo mismo, sino peor.

Como me decía una vez un psicoanalista al que aprecio mucho: "pasar página y huir no sirve de nada".
De todo se aprende y nada pasa porque sí
Feliz día a todos.

4 comentarios:

Mr Blogger dijo...

supongo que se refiere a hacer borrón y cuenta nueva y no a pasar página en el sentido de acabar algo para pasar a otra cosa. Pero si, estoy muy de acuerdo con esa frase.

pau dijo...

Cuando durante días andas por bosques y montañas desconocidas, por extraños senderos, es habitual equivocarse de camino; entonces ya ni echas un cálculo, porque puede ser que lleves tres horas, seis o todo un día, como me pasó a mi. Descansas, te relajas y das media vuelta, y, sobre todo, celebras haberte equivocado por haber podido disfrutar de un paisaje o una vivencia que se otra manera nunca habrías experimentado.
Bueno... si un día tienes ocasión, te lo recomiendo. Eso es algo que todos los "aventureros" han vivido, pero que nunca cuentan.

La vida, supongo, es lo mismo. Celebro que sientas esta descarga de la que hablas, a todos nos iría bien desembarazarnos de tanta sobra para ir más ligeros.

lenon - mortal kombat dijo...

supongo de que eso seria lo correcto desde mi punto de vista un saludo

Merce dijo...

Hola!
Muchas gracias a los tres