miércoles, 12 de marzo de 2008

1

Sólo amigos ¿Es posible?

A pesar de que cada caso es un mundo, y de que las generalidades no sirven más que para orientar someramente, les paso un interesante artículo sobre un tema que, el que más o el que menos, todos hemos vivido y/o estamos viviendo y del que seguro tenemos algo que decir

"La amistad entre hombres y mujeres En una relación de amistad entre un hombre y una mujer puede existir el riesgo de que se despierte un interés que vaya más allá. Pero, ¿debemos renunciar por esto a lo que podría llegar a ser una gran amistad?. Tener un amigo del sexo contrario puede ser muy enriquecedor. Además, los amigos los debemos elegir en función de afinidades y no del sexo. 1. El valor de la amistad La amistad nos enriquece. No debemos renunciar a ella porque sea del sexo contrario. Es una relación de afecto desinteresado en la que hay que estar dispuestos a dar más que a recibir. Consiste en querer a una persona por ella misma y aceptarla tal y como es. Entre amigos, se establece un sentimiento de afecto mutuo que se basa en una actitud de confianza, entrega, apoyo y ayuda. Tener una buena amistad nos enriquece como personas, nos ayuda a crecer y nos hace sentirnos útiles, necesarios y queridos. El verdadero amigo es claro y sincero, nos acepta sin condiciones y responde a nuestras necesidades cuando lo necesitamos, con un acto de entrega, de entendimiento, incluso de sacrificio. Pocas cosas hay en la vida tan importantes como un buen amigo. Por eso, no debemos renunciar a una buena amistad porque sea del sexo contrario, aunque eso levante recelos a nuestra pareja o en nuestro entorno. No debemos olvidar que los amigos no se imponen sino que los elegimos nosotros. Son un bien escaso, no los perdamos por cosas banales. 2. Amistad entre un hombre y una mujer Aunque lo más común es que los amigos sean de nuestro mismo sexo, no debemos cerrar las puertas de la amistad al sexo contrario. Una amistad se construye con el tiempo y comienza en función de afinidades comunes, independientemente del sexo. Podemos compartir experiencias, inquietudes y aficiones sin mantener una relación más allá de la amistad. Para que un hombre y una mujer sean exclusivamente amigos, es necesario tener y dejar muy claro qué sentimientos les unen a ambos. El límite entre el amor y una amistad intensa es muy fino y es fácil sobrepasarlo, dependerá de la existencia o no de atracción sexual. No obstante, siempre existe el riesgo de llegar al romance. Hay quien piensa que mantener una relación sólo de amistad entre un hombre y una mujer es casi imposible, que si estás a gusto con alguien y no hay barreras que lo impidan, como puede ser tener otra pareja, es inevitable que surja el amor con el paso del tiempo. Si se dan los factores que hacen que dos personas deseen estar juntos, sólo hace falta que se den las circunstancias o el momento propicio para que se despierte el amor. 3. Ventajas de este tipo de amistad Las relaciones entre diferentes tipos de personas son enriquecedoras y siempre aportan algo nuevo. Cuanto más diversas sean nuestras amistades, más aprenderemos sobre las personas y mayor será nuestro conocimiento sobre ellas. Por tanto, la amistad con el sexo contrario siempre será positiva. Veamos qué ventajas podemos obtener de esta relación: - Puede hacernos ver las cosas desde una perspectiva distinta. Nos enseña a tener una visión diferente de las relaciones entre hombre y mujer, y por tanto una visión más amplia. Nos ayuda también a ser más tolerantes con el otro sexo. - No sentimos rivalidad ni envidia. Generalmente, estos sentimientos se producen entre iguales. Los hombres suelen ser más competitivos con ellos mismos y entre las mujeres suele haber más envidia. - Se puede alcanzar un mayor conocimiento del sexo contrario, contribuyendo a una mayor comprensión y entendimiento del otro sexo. - Puede ayudarnos a entender a nuestra pareja. El consejo o la orientación que nos pueda dar un amigo del sexo contrario, puede ser muy beneficioso para entender a nuestra pareja y mejorar nuestra relación con ella. 4. Amistad tras el amor Es muy difícil mantener una relación de amistad con una persona tras haber tenido una vida en común con ella. Sin embargo, si lo que ha existido ha sido tan solo un romance, no resulta tan difícil. Aunque es poco frecuente, hay quien encuentra en su antigua pareja su mejor confidente o amigo. Para que se produzca esta amistad, es fundamental que la ruptura no haya sido traumática y que siempre se haya mantenido el respeto entre ambos. En caso contrario, ambos tendrían sentimientos de rencor, odio, rabia y resentimiento. Es importante también para que exista amistad, que los dos acepten que su historia de amor ya ha terminado y que traten de olvidar la causa de su ruptura, pues esto sólo traería recuerdos dolorosos y reproches. Si esto se logra, se puede encontrar un gran amigo en una antigua pareja. Se trata de una persona que nos conoce perfectamente y con la que compartimos gustos e intereses que en su momento nos unieron." (Dª. Trinidad Aparicio Pérez Psicóloga clínica. Psicóloga escolar Centro de Psicología Alarcón. Granada.)