jueves, 27 de marzo de 2008

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El calor que cura

Hasta hace un momento me sentia insensible, cínica, excéptica y apática. Demasiadas vivencias crudas estos días; personas del pasado que reaparecen -cuando una ya creía haberlas enterrado- y que traen con su presencia el estímulo que desencadena el brote de todo aquello que no se cerró en su momento; situaciones angustiosas; elecciones difíciles y confirmaciones que recuerdan que hay momentos en la vida en los que simplemente toca recorrer el camino -que queda mucho- con la compañía de la propia sombra -siempre que haga sol- y de la presencia de Dios -si es que nos permitimos percibirla-. El cinismo, el sarcasmo y el humor negro me sirven, muchas veces, para transformar la rabia, la tristeza y la desesperación en algo más llevadero. A la vez, alimentan mi narcisismo pues "estoy muy graciosa" -dicen algunos. Para mí es un sabor agridulce: agrio por dentro, dulce por fuera.
Sabía que algo me pasaba pero, ya en el embotamiento emocinal, didícil me es desglosar, hasta que un acertado "toque" me desmonta. En este caso, ha sido un post que he leído ahora mismo en uno de mis blogs favoritos http://www.elhabitatdelunicornio.net/ Con el permiso de Luís Muiño, les copio un fragmento de su entrada y les invito a que vayan a leer el resto:
"Un viejo proverbio dice que una persona te ama no cuando quiere acostarse contigo, sino cuando quiere dormir contigo. Como dice Eguchi, el protagonista de “La casa de las bellas durmientes“, en determinados momentos todo el amor se puede trasmitir con calor y contacto físico. No es necesario nada mas"

¡Cuánto puede nutrir el alma y curar las heridas entregarse a un cálido y sincero abrazo! Y ¡qué difícil nos resulta a algunos/as bien pedirlo, bien dejárnoslo recibir!

5 comentarios:

Artemisa dijo...

Hola Merce!!

Me ha gustado mucho tu texto, tienes razón, el amor se puede encontrar en las pequeñas cosas...

Al leer tu post he recordado una cita sacada de "El Vendeor más Grande del Mundo" de Og Mandino:

“Si me siento deprimido cantaré.
Si me siento triste reiré.
Si me siento enfermo redoblaré mi trabajo.
Si siento miedo me lanzaré adelante.
Si me siento inferior vestiré ropas nuevas.
Si me siento inseguro levantaré la voz.
Si siento pobreza pensaré en la riqueza futura.
Si me siento incompetente, recordaré éxitos del pasado.
Si me siento insignificante, recordaré mis metas”

Espero que te guste!

Un abrazo!!
Eva

RAMPAEL dijo...

El amor es tan complicado, como que si realmente amas a una persona, debes dejarla volar, porque si te atas a ella, os haréis daño los dos
Un abrazo

Merce dijo...

Hola Eva.
Preciosa tu cira. Si todos valorásemos más esas pequeñas muestras de cariño y amor en el más amplio sentido de la palabra, estoy segura de que nos sentiriamos mucho más felices y satisfechos con nuestras vidas.
Un abrazo.

Merce dijo...

Hola Rampael:
Amar sinceramente es totalmente diferente de poseer.
El que ama realmente siente el deseo de que la persona amada sea feliz, aunque ello signifique no tenerla al lado. El amor por obligación es fuente de dependencias, y como bien dices, de sufrimiento.
Un abrazo

RAMPAEL dijo...

Hola, Merce, tienes razón, pero algunas personas confunden estos dos conceptos, que son completamente diferentes. Confunden amor con posesión, y se convierten en posesos. "pOS eso"
Saludos.