martes, 5 de febrero de 2008

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Un mar de confianza

Abre la puerta.
No digas nada.
Deja que entre el sol.
Deja de lado
los contratiempos
tanta fatalidad.
Porque creo en ti
cada mañana.
Aunque a veces tú
no creas nada
Abre tus alas
al pensamiento
y déjate llevar.
Vive y disfruta
cada momento
con toda intensidad.
Porque creo en tí
cada mañana.
Aunque a veces tú
no creas nada.
Sentir
que aún queda tiempo
para intentarlo,
para cambiar
tu destino.
Y tú
que vives tan ajeno.
Nunca ves más allá
de un duro y largo.
invierno.
...........

LUZ

CONFIANZA. Qué bonita palabra, y cuán difícil añadirla honestamente al léxico cotidiano. Quise hacer un blog sobre un despertar, sobre muchos despertares. En mi primera entrada hablé de paraísos e infiernos. Justo es en los segundos donde la confianza se pierde No me cabe duda que todos conocerán algún infierno: desamores, problemas económicos, laborales, enfermedades, muerte, soledad. ¿Quién no ha vivido alguna vez algo de esto?

Hay un proverbio oriental que dice algo así como: "Las horas más oscuras son las que preceden al amanecer". Decir esto cuando ya se ha pasado es fácil. Decirlo antes de verse en la situación, más todavía. Creer en ello cuando se está dentro, cuando toda esperanza parece perdida - a pesar de que "la esperanza es lo último que se pierde"-, o cuando todo parece haberse puesto de acuerdo, -"a perro flaco todo son pulgas"- es una verdadera hazaña.

Escribo esto para sentirme mejor, que bien conozco el poder de la palabra. Además emplearé la autoayuda recurriendo no a la Ciencia sinó a la Sabiduría Popular: "No hay mal que cien años dure". Y para hacerlo más dulce: "No hay mal que por bien no venga".

Confiemos.

Vea también Un mar de confianza II

2 comentarios:

Lazarillo en América dijo...

Felicidades por este nuevo y chispeando blog!!

Anamer dijo...

Gracias Lazarillo or el comentario y por la visita. Y también gracias por animarme a dar este paso. Siento que me gusta hacer esto.