domingo, 10 de febrero de 2008

5

Aquí y ahora siento...no sé

Compartir la emoción, el sentimiento, dejarse ver tal y cómo uno está es ciertamente algo complicado. Son escasos los adultos que pueden permitírselo con naturalidad. A lo largo de nuestro crecimiento nos han condicionado tanto en nuestras familias como en el colegio. "No llores". "No te enfades". "No grites". "Controla tus impulsos". "No seas pesado y quítate de encima". "Qué pegajoso eres". Entre otras cosas, frases como estas no han hecho creer que cualquier manifestación y expresión de emociones y sentimientos es algo poco adecuado y en muchas ocasiones falto de ética, educación... Nos hemos vuelto así, en su mayor parte, discapacitados emocionales. Y este aprendizaje nos ha llevado a generar numerosos miedos cuando sentimos el impulso de expresar algo: miedo al rechazo, al juicio, a las burlas, a ser herido. - ¿Cómo es que si estás trsite te están riendo? - Por no llorar. Es cierto quisiera llorar pero no puedo. - Estoy enfadado y por eso lloro de rabia. - Más bien diría yo que lloras por no poder sacar la rabia. - (Con el cuerpo totalmente tenso) ¿miedo?, yo no tengo miedo de nada - Si, puede que esté enamorada, pero es mejor que no se dé cuenta ni que se me note que sinó... Ya no me sorprendo cuando escucho estas cosas. Me entristece ver hasta qué punto nos ha quedado esta asignatura pendiente, y de qué modo no estuvo incluida en el Currículum Academico más que para de algún modo "condenar y culpabilizar" cualquier manifestación emocional que nos permitiera ser nosotros mismos.. - Pega a su hrmana porque la quiere mucho. - Me pega porque me quiere. - ¿Le has dicho lo que sientes por ella? - No, pero ella ya lo sabe, se me nota Cuando hablo de discapacidad emocional no quiero decir que se trate de algo intencional ni permenente e irremediable, sino que esta falta de expresión y conciencia emocinal, en la mayoría de los casos, es debida a una cuestión de falta de aprendizaje o aprendizaje disfuncional. No sabemos cómo manejarnos con las emociones, ni cómo comportarnos ante personas sumamente emocionadas (sobretodo si se trata de emociones como rabia, tristeza...). Otras veces, nos limitamos a un polo del espectro emocional.
- "Sólo me dejo ver cuando estoy alegre y no dejo que nadie me vea triste y enfadado."
- " Lloro a escondidas" -si lloro-.
- "No puedo sonreir porque mi marido murió hace poco tiempo".
También transformamos directamente la emoción "negativa" y displacentera en otra más llevadera y aceptada socialmente:
- "Río por no llorar."
- "No, yo no estoy enfadado ni frustrado, me da igual. En realidad era lo que esperaba".
Y, sobretodo sinó tenemos muy claro lo que la otra persosna siente por nosotros, nos mostramos fríos distantes y arrogantes ante la persona amada, por el miedo a ser demasiado vulnerables si mostramos lo que sentimos.
¿Están básicamente los problemas de comunicación humana -a parte de en nuestros problemas a la hora de escuchar- en la dificultad de conexión, transmisión y empatía emocional? Probablemnte. A todos nos llama la atención lo bien que se entienden entre sí los niños y más cuanto más pequeños son. Una muestra de empatía emocional se observa claramente cuando el hermano de dos años empieza a llorar e instantáneamente se pone a llorar también el bebé de seis meses. Desgraciadamente la "educación" nos hace perder o nos atrofia en gran medida esta parte esencial de nuestra personalidad.
Como profesional de la salud, admito que no conozco a nadie, incluida yo misma que no tenga algún tipo de dificultad emocional por exceso o por defecto. Por lo cual es un trabajo que, de algún modo, todos tenemos pendiente, tanto por nuestra salud como por la de nuestras relaciones y a la hora de predicar con el ejemplo a nuestros hijos, alumnos, etc... (ante quienes ejercemos como modelos)
Y para terminar, ya que he hecho alusión a la importancia de la Educación Emocional, les recomiendo un libro que, entre otras cosas, se centra en este objetivo "Salvar la Educación para salvar el Mundo". Está escrito por Claudio Naranjo, reconocido psiquiatra que en los ultimos años ha enfocado su atención en la educación; ya que de nuestro trabajo de ahora depende la salud de la sociedad futura. Lo pueden encontrar en Ediciones La Llave, cuya dirección vinculo a este blog
Qué lo disfruten!

5 comentarios:

Araceli Gonzalez dijo...

Hola!
no he encontrado mail para contactar contigo, pero creo te interesa conocer la web de la Investigadora en Psicología y Parapsicología Raquel Llorca, es de Alicante y sus métodos y técnicas terapeúticas te pueden interesar.
Yo soy Araceli, la presidenta de su club de fans.
su web es: www.raquelllorca.tk3.net
y su mail: raquelllorca@hotmail.com

Merce dijo...

Gracias Araceli. Bienvenida al blog.
Tomo nota de lo que me dices. Un saludo

Lazarillo en América dijo...

Los problemas de comunicacion humana se solucionan hablando... o igual no. Siempre un placer leerte/escucharte. Para todos los lectores de la "historiasfera", el nuevo número de la Revista Némesis está calentito calentito, recién salido del horno . Muchas gracias otra vez a Vicky por tanto trabajo. Aquí os dejo el enlace a todos. Para quien no la conozca es una revista de artes en general, de narrativa a fotografía, vídeo a artes plásticas que se cocina desde Lleida.

Merce dijo...

Sí mi querido Lazarillo, estoy de acuerdo con ese refrán tan conocido de "hablando se entiende la gente", o al menos se deja clara la intención de entenderse, que al fin y al cabo es más importante que el resultado que se obtenga. Estamos atentos a Némesis, aunque si nos envías el enlace casi que nos será más fácil acceder. Es broma, Envíame el enlace porfa.
Besos

Lazarillo en América dijo...

http://www.revistanemesis.com/9/