sábado, 4 de septiembre de 2010

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Resiliencia, ¿resi qué?

Encuentro muchas definiciones del término. Pongo aquí las que me parecen más claras.
Según E. Chavez y E. Iturralde (2006), "La resiliencia es la capacidad que posee un individuo frente a las adversidades, para mantenerse en pie de lucha, con dosis de perseverancia, tenacidad, actitud positiva y acciones, que permiten avanzar en contra de la corriente y superarlas."
Luthar (2000) la define como "un proceso dinámico que tiene por resultado la adaptación positiva en contextos de gran adversidad"

Para Vanistendael (1994), "La resiliencia distingue dos componentes: la resistencia frente a la destrucción, es decir, la capacidad de proteger la propia integridad, bajo presión y, por otra parte, mas allá de la resistencia, la capacidad de forjar un comportamiento vital positivo pese a las circunstancias difíciles."

Me gusta mucho la definición de Rutter (1992) como "un conjunto de procesos sociales e intra-psíquicos que posibilitan tener una vida «sana» en un medio insano. Estos procesos se realizan a través del tiempo, dando afortunadas combinaciones entre los atributos del niño y su ambiente familiar, social y cultural." Éste fue el psiquiatra que introdujo el concepto adaptándolo de la Física e identificándolo con una especie de "flexibilidad social".
El concepto se profundizó estudiando a supervivientes de campos de concentración y personas en situación de completo desamparo y extrema pobreza.

Werner siguió durante más de treinta años, hasta su vida adulta, a más de 500 niños nacidos en medio de la pobreza en la isla de Kauai. Todos pasaron penurias, pero una tercera parte sufrió además experiencias de estrés y/o fue criado por familias disfuncionales por peleas, divorcio con ausencia del padre, alcoholismo o enfermedades mentales. Muchos presentaron patologías físicas, psicológicas y sociales, como desde el punto de vista de los factores de riesgo se esperaba. Pero ocurrió que muchos lograron un desarrollo sano y positivo: estos sujetos fueron definidos como resilientes. Se anotó que todos los sujetos que resultaron resilientes tenían, por lo menos, una persona (familiar o no) que los aceptó en forma incondicional, independientemente de su temperamento, su aspecto físico o su inteligencia. Necesitaban contar con alguien y, al mismo tiempo, sentir que sus esfuerzos, su competencia y su autovaloración eran reconocidas y fomentadas, y lo tuvieron. Eso hizo la diferencia. Werner dice que todos los estudios realizados en el mundo acerca de los niños desgraciados, comprobaron que la influencia más positiva para ellos es una relación cariñosa y estrecha con un adulto significativo. O sea que la aparición o no de esta capacidad en los sujetos depende de la interacción de la persona y su entorno humano.

Hoy, leyendo un artículo sobre los mineros chilenos atrapados, encontré este término enunciado en el mismo. ¿Qué designa quién se rinde, quién enferma? o ¿quién sobrevive a la adversidad  y sale fortalecido de ella..?. Ya lo decía Darwin, quien tiene la capacidad de adaptarse.

Si os interesa seguir profundizando sobre el tema, os paso un enlace en el que aparece un estudio bastante interesante del que he extraído parte de la información que publico en esta entrada.

Ahora me viene al recuerdo aquella canción de El Dúo Dinámico, de la época de mis padres. Tenía su toque rebelde y por eso me gustó siempre. A día de hoy, le veo mucho más sentido y creo que es algo que a todos nos viene bien escuchar de cuando en cuando.





Feliz fin de semana.

4 comentarios:

RAMPY dijo...

Es la primera vez que oigo el "Palabro", gracia por el dato. UN beso

pau dijo...

Siempre pensé que solo tenía una definición, la segunda. Solo la he utilizado una vez y fue en este contexto.
Es lo que pasa cuando la RAE anda despistada y fuera de tiempo; que una palabra puede tener múltiples funciones, depende quien la escriba.
Hoy la he buscado y sale, antes, cuando la necesité, no. De pasada he buscado: deconstruir. También sale, hace nada, no.

Merce dijo...

Hola Rampy!
Bueno, no es un término muy empleado en el lenguaje coloquial, e cincluso, en el profesional no es tan usado como se debiera.
Afortunadamente, también es algo entrenable.
Besos y gracias.

Merce dijo...

Hola Pau!
En la época de abundancia y descontrol de la que venimos, este término no tenía demasiada utilidad -salvo para unos pocos-.
Como todo, su popularidad aumenta cuando surge la necesidad.
Saludos y gracias.